Prevención

El tratamiento más básico y el más importante. Consiste en revisiones periódicas, mínimo 1 vez al año. Según las necesidades de cada paciente las mismas pueden ser necesarias en intervalos más cortos. En las revisiones, además de una inspección intraoral, si el odontólogo lo considera necesario, se realizarán radiografías de control. La higiene bucodental también forma parte de la prevención. La periodicidad depende de las necesidades de cada paciente; lo más frecuente es realizar 1 al año pero hay quien requiera realizarlas cada 6 meses o en espacios de tiempo más cortos.

Es muy importante que el paciente tenga una buena higiene oral. Ésto consiste en cepillar los dientes después de cada comida, que eliminará los alimentos y la placa bacteriana que han quedado en su superficie y hacer uso del hilo dental para la limpieza entre dientes. Cuando los espacios entre los dientes son mayores y el hilo dental no puede realizar una correcta limpieza se recomienda el uso de cepillos interproximales.

Imagem1

%d bloggers like this: